Quienes Somos

Comienza la aventura

Somos dos personas mayores de 50 que están demostrando que reinventarse profesionalmente en tecnología es posible. No desde el discurso, desde la práctica.

El primero: Estudió filosofía. Lleva 30 años trabajando en informática. Ha conectado lógica de predicados con producción, Platón con programación orientada a objetos, criterio filosófico con inteligencia artificial fiable. La demostración andante de que una carrera «rara» no es un problema, es una ventaja competitiva.

El segundo: Trabajó en administración durante años. Le despidieron a los 52. Hizo un FP de informática. Está buscando trabajo ahora mismo. El proceso en crudo, sin editar, sin esperar a que salga bien para contarlo.

No somos una academia de formación. No somos consultores que venden métodos. Somos personas que lo hicieron y lo están haciendo, y compartimos nuestros pasos porque el mejor mapa es el que dibuja quien está caminando el camino.

Por qué hacemos esto:

Porque existe un mito: «llegaste tarde a la tecnología». Y es falso.

La industria tech está llena de juniors que escriben código perfecto pero no entienden al cliente, de equipos que construyen soluciones brillantes para problemas que nadie tiene, de proyectos que fracasan por falta de comunicación entre departamentos.

Criterio. Gestión de complejidad real. Traducir entre negocio y tecnología. Entender contextos y personas, no solo sintaxis. Eso no sale de tutoriales de YouTube. Sale de años de experiencia en otros campos.

Tu década en administración, tu carrera en educación, tu paso por hostelería, tu formación en humanidades: no son «cosas que hacías antes de lo importante». Son la base de cómo piensas, resuelves problemas y te comunicas. Y la tecnología necesita eso desesperadamente.

Nuestro enfoque:

Contamos lo que funciona y lo que no. Si el mercado discrimina por edad, lo decimos. Si nos equivocamos, lo contamos. La credibilidad se gana con verdad, no con positivismo forzado.

Enseñamos a pensar como pensador tecnológico: descomponer problemas, ver sistemas, conectar conceptos. Las herramientas cambian cada seis meses. Cómo piensas, no.

Reconocemos que el camino es difícil pero factible. Hay barreras reales (edadismo, síndrome del impostor, brecha salarial) y compartimos estrategias concretas para sortearlas, porque las estamos usando.

No somos una red de «seniors exitosos en tech» posando para la foto. Somos gente en mitad del camino, con dudas y pequeñas victorias. Aprendemos juntos, en público.